Habitantes de dos pueblos vecinos se encuentran por sorpresa con sus rótulos cambiados

Apenas tres kilómetros separan a Cárdenas y Badarán. Una distancia lo suficientemente reducida como para que el sentimiento de apego al territorio no se pueda considerar como un asunto menor. Y es que con las cuestiones territoriales hay que andarse con tiento, porque hay bromas que se devienen en mal gusto cuando el terruño es uno de los factores en la ecuación.
Tanto es así que en estos dos municipios se ha encontrado con una sorpresa en este arranque de semana: de repente, los vecinos de Cárdenas viven en Badarán y viceversa. Sin pasar por el padrón municipal. Alguien ha empleado su tiempo en intercambiar los rótulos de ambos pueblos y el misterio radica en saber si se trata de un despiste o de una gamberrada.
Leer más: Nuevecuatro

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*