Se fugan porque un carcelero es Testigo de Jehová y no lleva armas

 

0013999645.jpgLos tres fugados de la prisión argentina.
Buenos Aires, Argentina. En el puesto uno del portón de la Unidad 30 de alta seguridad del penal de General Alvear, debía haber tres guardias. La noche de la fuga hubo uno solo. Cuando los hermanos Martín y Cristian Lanatta y Víctor Schillaci, vieron al carcelero, se pusieron nerviosos. «Esto es una cama, acá no tendría que haber nadie, eso es lo que arreglamos», dijo uno de ellos, según relató el guardia del portón. Pensaron en una emboscada y en que el revólver no les iba a servir de mucho.

Pero para su sorpresa, reducir al guardia fue un simple trámite. El hombre no opuso resistencia. Estaba asustado. El vigilante era un Testigo de Jehová que no portaba armas porque su religión se lo impide.

Fuente y leer más: INFOBAE

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