Roban 37 cerdos ibéricos mientras sus mujeres vigilaban a la Guardia Civil

Roban 37 cerdos ibéricos mientras sus mujeres vigilaban a la Guardia Civil

Los robos en el campo mantienen en vilo a muchos agricultores y ganaderos, pero el sobresalto que se ha llevado un empresario porcino en el municipio pacense de La Parra supera lo normal. Propietario de un cebadero de considerable tamaño, entre finales de septiembre y principios de octubre echó en falta de su finca algo más que un par de sacos de pienso y dos o tres cochinos, como le ha ocurrido en otros ocasiones. Para su desesperación, no era la primera vez que le habían robado.

Los ladrones habían visitado de nuevo su explotación para robar a conciencia. Al menos se llevaron 30.000 kilos de pienso y 37 cerdos ibéricos, todo ello valorado en unos 30.000 euros. Algunos de esos animales, por cierto, estaban reservados para el convite que como cada 12 de octubre organiza el puesto de la Guardia Civil en la localidad para festejar a su patrona.

La Guardia Civil da por resuelto el caso al recuperar lo sustraído e identificar a nueve vecinos de este pueblo de la comarca de Zafra (1.300 vecinos, a 57 kilómetros de Mérida) como sus presuntos responsables. El pasado miércoles 9 todos fueron a declarar ante el cuartel parreño y ya están a disposición judicial.

Los acusados del robo, de entre 36 y 51 años de edad, pertenecen a varias familias de la localidad. Se les atribuye no solo un robo sino cuatro en total, producidos a lo largo del año, aunque el más reciente presuntamente se cometió hace tres semanas.

Vigilancia móvil en mano

La Benemérita venia investigando los robos de ganado y sacos de pienso desde primeros de año en la misma finca, situada en la zona llamada Valdelasdos, de fácil acceso y muy cercana al casco urbano.

Los hurtos fueron perfectamente organizados. Según ha podido saber el diario HOY, los varones de las distintas familias se acercaban a la explotación a por el pienso y los guarros mientras varias mujeres vigilaban los movimientos de los guardias civiles en el entorno del cuartel. Teléfono móvil en mano, avisaban a sus familiares si los agentes salían del acuartelamiento y en qué dirección.

La investigación desarrollada de la Guardia Civil ha determinado que los ladrones trasladaban a sus propias explotaciones el pienso y el ganado. Las nuevas cabezas de porcino pasaban entonces a engrosar su propia cabaña ganadera o directamente se sacrificaban los animales para su consumo.

Fuente y leer: Hoy

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