Un cepillo de dientes salva la ISS

Lleva siempre un cepillo en el bolsillo. Es muy útil.

La Estación Espacial Internacional (ISS) que orbita a 400 kilómetros de la Tierra ha logrado salvarse esta semana de un posible fallo general de los sistemas gracias a un cepillo de dientes, como el que empleamos todos los días.

Actualmente trabajan en la ISS seis astronautas que conforman la tripulación 32, y que hace unos días detectaron el mal funcionamiento de uno de los dispositivos MBSU (Main Bus Switching Unit), que se encarga de dirigir la energía desde los paneles solares hasta la estación.

La ISS tiene cuatro de estas unidades, pero el mal funcionamiento de una unidad supone que la estación es incapaz de proveer de potencia a dos de sus ocho módulos.

Los astronautas, que acababan de hacer una caminata espacial, creían poder reparar la unidad dañada y seguir adelante con la misión. De esta manera, el pasado jueves, la astronauta Sunita Williams de la NASA, y el japonés Akihiko Hoshide, se aventuraron a salir de la ISS llevando un instrumental de última tecnología para instalar un nuevo módulo MBSU.

Pero en este punto fue cuando surgió el problema, ya que la pareja de astronautas se encontró con que alrededor de uno de los tornillos del módulo a reemplazar había un tapón de virutas de metal, lo que hacía imposible quitarlo con las herramientas que tenían a mano.

El intento frustrado de mantenimiento terminó después de un paseo espacial de 8 horas y 17 minutos, el tercero más largo de la historia de Estados Unidos.

Un problema agravado

Sin haber llevado a cabo la reparación, la situación de fallo energético se agravó el pasado sábado cuando otra de las unidades MBSU quedó fuera de juego.

Vista la crítica situación, el miércoles Williams y Hoshide se aventuraron de nuevo fuera de la estación espacial. Esta vez, sin embargo, llevaban un nuevo conjunto de herramientas que habrían sido el orgullo de MacGyver: un limpiador de alambres, dos destornilladores caseros y el famoso cepillo de dientes.

Con este instrumento de higiene bucal, Hoshide retiró las virutas que taponaban el tornillo de la unidad de potencia a reemplazar, de modo que fue posible completar la reparación y alejar el temor a un apagón crítico. Así que la Estación Espacial Internacional que ha costado 100.000 millones de dólares fue reparada gracias a un cepillo de dientes que cuesta 3 dólares.

Fuente: http://www.teinteresa.es/ciencia/Arreglan-electrico-Estacion-Espacial-Internacional_0_769723356.html

Un cepillo de dientes salva la ISS

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